Pasquetta, tazas de café y rituales no solicitados

Comencemos la semana con el pie derecho

Buona Pasqua!

Espero que durante la semana hayan podido tomarse unos días de descanso, o por lo menos hayan despejado su mente, que a veces es más importante que el descanso físico. Hoy en Italia no se trabaja: es Pasquetta. La tradición dicta que hay que salir a comer fuera, y pasar casi todo el día entre amigos y familia. Cuando ustedes reciban este boletín, yo estaré de regreso de nuestra piccola Pascua.


Un cuento a la vez (para no confundirnos)

Ariani y por qué el olor del café nos despierta antes de tomarlo

La semana pasada encontré una foto de mi antiguo trabajo en Caracas, el diario El Nacional. En la foto aparece la asistente del departamento, una de las mujeres más encantadoras que he conocido, y estamos charlando en el balcón de la oficina (la única que tenía balcón. Spoiler: éramos privilegiados) y tomando café. Recuerdo perfectamente que Ariani me contaba su ritual al despertar y tomar café. Ella tenía una energía increíble (espero que la siga teniendo), pero mi mayor sorpresa fue conocer su ritual al despertar: todo tenía que estar en silencio y en paz. Se preparaba el café y se lo tomaba en su balcón, en silencio, casi como un acto meditativo, y rogaba que nadie se despertara hasta que ella no terminara su café.

Después de ese peace moment, podía pasar cualquier cosa; ella misma se reía y decía: “después me meto un cohete y vuelo para hacer la comida e irme a la oficina”. Me quedé pensando en esos detalles. Cómo cambian los hábitos con el paso del tiempo y el cambio de rutina.

Hoy en día no necesito una alarma para despertarme, no tengo horario de oficina (algo que extraño muchísimo, dicho sea de paso). Pero además, solo basta que enciendan la cafetera preparada desde la noche anterior, para que ese aroma que flota por el pasillo se mete en mi sueño como un susurro: “es hora de empezar”.

Lo curioso es que no se trata de pura poesía sensorial mía: es ciencia. Nuestro cerebro responde al olor del café incluso antes de que lo bebamos, y eso tiene una explicación fascinante. Cuando percibimos el aroma del café, nuestro bulbo olfatorio—esa parte del cerebro que traduce los olores—activa otras regiones conectadas con la alerta, la memoria y el placer. Es como si el cerebro dijera: “¡Ajá! Sé lo que viene, y me gusta.

Un estudio de la Universidad de Seúl (sí, en Corea del Sur toman café como si fueran italianos) mostró que el simple olor del café puede reducir los efectos del estrés por falta de sueño en ratas. ¿Traducción? Oler café nos despierta mentalmente antes de ingerir una gota.

Esto explica por qué personas como Oprah Winfrey, que empieza sus mañanas con una caminata y una taza de café, considera ese momento casi un ritual de presencia. Ella es millonaria por otras razones, no por pararse a correr a las cinco de la mañana. (Entenderás esta frase cuando leas más abajo).

Así que no es casual que ame el olor del café. Es probable que en la memoria haya una mezcla de infancia, calma, desayuno, alguien querido y momentos de pausa. Y el cuerpo, que es sabio, despierta con eso.

Mañana o al despertar de la siesta, prueba solo inhalar profundamente el olor de tu café antes de tomarlo. No corras. Quédate ahí. Tu sistema nervioso te lo va a agradecer. Recuerda: Sin café no hay paraíso.


Rituales matutinos (no solicitados)

En mi revisión de algunos podcasts, para aprender qué hacen otros y cómo lo hacen, para ponerlo en práctica en el mío, escuché decir a un experto en finanzas que el libro El club de las 5 de la mañana, de Robin Sharma, debería ser el libro de cabecera de la mayoría de la gente que ama el dinero y que necesite crear rutinas para alcanzar el éxito.

Bueno, bueno, bueno…

No es cuestión de levantarse a las 5 de la mañana para crear rutinas (y muchísimo menos te harás millonario). Yo soy una persona de rutinas. Mantiene mi cerebro en orden, y con el tiempo he aprendido que si bien una rutina te hace ahorrar tiempo, no hay un solo método para diseñar una: hay muchas. Es cuestión de crear una rutina que te abrace, que te conecte con lo que te hace bien a ti.

Un ritual matutino no tiene que ser largo, pero sí significativo. Yo te confieso algunas cosas que he probado y que me caen bien hacerlas:


1. Luz natural y movimiento breve

Apenas me despierto, rezo y doy gracias porque abrí los ojos (obviamos lo obvio, pero es un milagro que cada día despertemos). Luego, me estiro en la cama unos minutos, después enciendo la cafetera. No tengo que abrir la ventana porque nunca cierro las puertas de la ventana. Que entre el día cuando quiera.

2. Después del café (cuando me convierto en persona)

De manera más seria, hago ejercicios de estiramiento. Muy lentos: cabeza, hombros, cuello, brazos, cadera, piernas y pies. Hasta que no logré convertirlos en hábito, no sabía lo bien que me hace. Mi mayor descubrimiento ocurrió en invierno. Vivo en un lugar muy húmedo, y la humedad es terrible para los huesos y la artritis, así que preferí ir poco a poco para acostumbrarme. Pero no hago nada más, por ahora, no soy Shakira, que dice frente al espejo: “Soy fuerza, soy música, soy alegría.” No cuenten conmigo para eso.


3. Sonido o silencio: tú eliges

Puedes escuchar algo que te nutra (una canción, un pódcast de alguien que te cae bien, un mantra). O quedarte en silencio absoluto durante 5 minutos. Creo en ambas opciones, a veces siento que reinician el sistema nervioso. Pero no tengo una opción fija: a veces prefiero escuchar algo, leer o ver algo en redes sociales (no debería, pero no logro evitarlo) y a veces me levanto con un ánimo que me hace saltar de la cama para ir a caminar al lungomare.

(La teoría dice que la clave es que no abras las redes sociales ni los correos en los primeros 20 minutos del día). Ujum.


Conclusión (espero que sea inspiradora)

Los rituales son pequeñas decisiones que tienen grandes efectos. Le dicen a tu cuerpo y a tu alma: “te cuido”. Y esa sensación, multiplicada por los días, transforma la vida. Este tema lo voy a profundizar en uno de los episodios del podcast, creo que es el tercero. Ya se enterarán por aquí.

Que esta semana te despiertes con el olfato curioso y el corazón con ganas de vivir al gusto y al dente.



Descubre más desde Pomodoro Food

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario