¡Hola!
¿Te despiertas cansado a pesar de haber dormido 7 u 8 horas? La solución a menudo no se encuentra en el desayuno, sino en el acto de autocuidado que haces justo antes de irte a la cama: la cena.
En el episodio #23 de Salud al gusto y al dente explico por qué una cena ligera y temprana es el secreto científico para un despertar vibrante y una salud hormonal equilibrada.
El gran conflicto nocturno
Una cena pesada obliga a tu cuerpo a elegir entre digerir o reparar. Si eliges digerir hasta tarde, saboteas tu ritmo circadiano y liberas insulina, bloqueando la melatonina (la hormona del sueño). Es el comienzo de un círculo vicioso que eleva el cortisol y la grelina (hambre) al día siguiente.

La propuesta Al dente
El horario ideal: Cenar 2 a 3 horas antes de acostarte.
El menú estratégico: Priorizar alimentos con triptófano (pavo, nueces) y magnesio (hoja verde) para facilitar la relajación muscular y la producción de serotonina.
La conexión emocional: Entender que la cena tardía y abundante muchas veces es un consuelo emocional. Si este es tu caso, este episodio te da las bases científicas para cambiar ese patrón.
No se trata de dejar de comer, sino de comer en armonía con tu cuerpo.
Escucha el Episodio #23: Despertar con energía: el milagro que se prepara en la cena (y en el sueño reparador) y empieza a preparar tu energía del mañana, hoy mismo.
Un abrazo y que disfrutes de tu descanso Al dente,
Cinzia
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