Y apenas es viernes. Pasen y lean (es largo y bonito)
El domingo pasado envié la newsletter que cerraba la semana y estaba preparando (y aún están en estado borrador) las tres entradas para esta semana. Llegó el lunes 10 y algo pasó en el Universo, en el aire, en el agua o en el sol, pero aquí estoy, excusándome porque no pude mandar unas líneas.
Creo saber qué pasó, les cuento. En questo paese, Amantea, el lunes es feriado comercial. Todos los comercios cierran y se descansa. Solo abren algunos cafés y pizzerías. Ese día me levanté con ganas de ir a caminar. A las ocho ya estaba en la calle. Subí a la parte vieja y visité por fuera la Chiesa Madre, que estuvo en remodelación por mucho tiempo y no se podía ver bien. A ella la bordean unas callejuelas angostas donde aún vive gente y me volví loca tomando fotos de las casas con vista al mar.
Aquí les dejo algunas que publiqué en Facebook.
Al bajar del centro histórico, pensé irme directo a la casa, bañarme y sentarme a corregir los textos que tenía previsto publicar, dejar listo todo para la semana y comenzar a revisar los cursos pendientes de terminar, y actualizar algunas cosas técnicas de la página web Pomodoro Food (corazón de todo esto, que está diseñada para la venta de libros de gastronomía, el futuro podcast y los cursos de escritura de diarios gastronómicos). Pero, vi abierta la puerta del consultorio del médico de cabecera que me asignaron, y decidí entrar para registrarme como paciente, porque desde mayo del año pasado, cuando obtuve de regreso mi residencia, no lo había hecho.
Fue rápido, pero entre que bajé, me duché y me arreglé se me vino el mediodía encima. Hice poco y nada durante la tarde y así se me fue el lunes. El martes, a media máquina y no recuerdo por qué, y el miércoles fui a Cosenza, para acompañar a una prima a una diligencia médica. Ayer, jueves, ordené algunas cosas, pero tuve problemas con el celular y traté de desestresarme un rato, llamé a un gran amigo y cerré bien la noche. Hoy, viernes, día de la amistad y los enamorados, recién hago un resumen de la semana para sentir que me pasó en dos días y estamos a mitad de febrero. Esa sensación de “perdiste el tiempo en…” me sobrepasa, pero no puedo hacer más nada. La semana se me fue volando y no la puedo recuperar. Para compensar un poco, acabo de hornear un poco de pan en el Airfryer. Desde que lo hice la semana pasada, como prueba, me enamoré. Aquí les dejo unas fotos.
Así que, nos vemos la semana que viene.


La semana que viene hablaré de una tradición casi olvidada: la cosecha de aceitunas en el sur de Italia, tendencias en la alta cocina sostenible y el descanso digestivo: los beneficios del ayuno intermitente y cómo aplicarlo.
A presto.
Descubre más desde Pomodoro Food
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.