Newsletter #17 | Tres cosas que quiero contarte hoy

(y un audio secreto que estoy cocinando)

¡Hola querido suscriptor! (comunidad in crescendo)

Espero que hayas tenido una semana provechosa. La mía lo fue.

Cominciamo…

Ayer, aproveché el feriado de la Festa della Liberazione y visité Catanzaro, una ciudad preciosa que me queda cerca y que no había visitado nunca Es la capital de la región, y está en una posición geográfica privilegiada: en el punto más estrecho de la Península, centro del Golfo de Squillace, en el istmo de Catanzaro, con solo 35 km de tierra que separa la costa jónica de la tirrena.

Vista de Catanzaro Norte a Catanzaro Lido (costa jónica)

Fuimos un grupo de cuatro, y no hicimos nada extraordinario, ni fuimos a grandes restaurantes, ni recorrimos museos. Solo caminamos, conversamos, tomamos un café (y dos personas del grupo lo acompañaron con dulces de pistachos, ¡cómo me gusta esa combinación!) y nos reímos un montón.

Me encantó la pared del café… Representa los suelos geológicos de la ciudad.

Esos momentos simples con la familia, sin guiones, sin apuros, me devuelven a lo esencial: estar en el presente, sin pensar mucho en lo que dejé de hacer, o pensando mucho en lo que hice en la mañana, estar con quienes quiero, sin hacer mucho, pero sintiéndome profundamente feliz. Subo algunas fotos para compartir un pedacito de esa felicidad.

¿Cómo no iba a haber una escultura del peperoncino?

Después de Catanzaro, nos fuimos a Soverato, una ciudad bastante cerca, llena de vida y color, como todas las pequeñas ciudades de playa. Tiene un paseo marítimo espectacular y había mucha gente paseando con la familia y amigos. Allí, nos quedamos muy poco porque el viento no daba tregua, así que buscamos de nuevo el camino a casa.

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