Pesto alla trapanese (Pesto siciliano)

Uno de los condimentos más resolutivos de la cocina italiana es el pesto. El pesto de albahaca es el más popular, pero en realidad hay muchas variantes y cada región de Italia tiene su propia versión. El pesto alla Trapanese es una deliciosa variante siciliana. Originario de la ciudad de Trapani, en la costa occidental de Sicilia, este pesto se caracteriza por el uso de ingredientes como almendras, tomates frescos, ajo, aceite de oliva y queso pecorino. Se sirve tradicionalmente con pasta busiate, una pasta en forma de hélice típica de la propia ciudad de Trapani, pero si no consigues esa pasta en particular, puedes sustituirla por otra pasta corta como plumitas, macarrones o tornillitos. Te recomiendo esta última porque la salsa entrará en las ranuras, que es el principal cometido de estas «salsas» espesas: abrazar generosamente toda la pasta.

Pasta busiate

Aquí te dejo la receta básica para preparar Pesto alla Trapanese que me regaló una gran amiga de Trapani. Me recomendó no hacerle grandes cambios para mantener el sabor y consistencia original de la receta; pero sí hice un cambio importante: cambié las almendras por piñones. Es un gusto personal, el piñón es de un sabor más sutil y el pesto queda con una textura menos gruesa. Te recomiendo que pruebes primero la receta original y si deseas, puedes hacer el cambio que se adapte a tu gusto.

Ingredientes:
40g de almendras peladas (o en su defecto piñones)
2 tomates extra grandes maduros
1/2 diente de ajo
40 g de queso pecorino rallado
3 cucharadas de aceite de oliva
Un puñado de hojas de albahaca
Jugo de limón
Sal y pimienta negra recién molida

Instrucciones:
1. Tostar las almendras en una sartén seca y caliente hasta que estén ligeramente doradas y brillantes. Asegúrate de revolver regularmente para evitar que se queme.
2. Una vez que las almendras se hayan enfriado, agrégalas a un procesador de alimentos junto con los demás ingredientes (excluyendo el jugo de limón y la pimienta).
3. Licúa hasta obtener una consistencia gruesa o hasta que la mezcla se convierta en una pasta suave, según tu gusto. También puedes utilizar un mortero si prefieres mantener la preparación tradicional.
4. Prueba y sazona el pesto con jugo de limón, pimienta negra y una pizca de sal, si es necesario.

Nota: El pesto se conserva en el refrigerador durante tres días, pero es mejor servirlo fresco. Además, como es increíblemente versátil, se puede utilizar de muchas formas, para untar en un sándwich o como base para un aderezo para ensaladas. ¡Espero que disfrutes mucho haciéndola!


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