Lo que nació de una pasión en tiempos difíciles, hoy es una marca reconocida que pone en alto el cacao venezolano en tierras italianas
Desde el descubrimiento de América, Italia ha convertido el chocolate en arte. Ciudades como Turín y Perugia han refinado su tradición chocolatera, pero su cacao siempre ha sido un viajero: un tesoro llegado de otros suelos.
En Riese Pio X, Treviso, Johonny Spagnolo y Dubraska González, un matrimonio venezolano (con raíces italianas en él), han cambiado esta historia con Aroko Chocolate. Importando granos excepcionales de Chuao y otras regiones de Venezuela, su enfoque ‘bean to bar’ —con selección manual de cada grano— exalta los aromas únicos del cacao venezolano, desde notas frutales hasta matices cremosos. En un país de maestros chocolateros, Aroko destaca por su artesanía que conserva y celebra la esencia de su origen.
Hoy nos cuentan cómo el cacao los desafió y los llevó a crear un dulce legado venezolano.
DE CARACAS A ITALIA: UN SUEÑO CON SABOR A CHOCOLATE

Dubraska: —Nos casamos en 2012 en Caracas, pero la situación en Venezuela se deterioraba rápidamente. Johonny, hijo de italianos, ya tenía una casa aquí, y dijimos: ‘Vamos a probar’. Llegamos en 2014. Para mí era todo nuevo. Llegué sin hablar una palabra de italiano. ‘Buongiorno’ fue la primera batalla, pero el verdadero reto fue reinventarnos lejos de casa.
Los primeros años, como muchos inmigrantes, trabajaron en distintos oficios. Abrieron una perfumería, una franquicia española, y comenzaron a conocer al público italiano. Pero algo los inquietaba: cuando mencionaban que eran venezolanos, la gente les preguntaba: “¿Qué hacen aquí? Venezuela es tan bonita”. Esa frase sembró una idea: crear algo propio que conectara con sus raíces.
El amor de Dubraska por el chocolate los impulsó a montar una chocolatería. Empezaron a estudiar, pero se dieron cuenta de que no había suficiente cacao venezolano disponible. Luego llegó la pandemia de 2020, y encerrados como casi todo el planeta, aprovecharon el tiempo. Se inscribieron en un diplomado online de Ciencia y Tecnología del Chocolate en la Universidad Central de Venezuela. «Fue un despertar. Aprendimos desde el cultivo hasta la elaboración del chocolate y conocimos los tipos de cacao venezolano: Chuao, Porcelana, Sur del Lago… Nos enamoramos tanto que dijimos: ‘Vamos a hacer nuestro propio chocolate, con nuestra identidad’.»
Johonny quería lo mejor. Compraron molinos de piedra y maquinarias especializadas, e importaron granos seleccionados a mano directamente de Venezuela. «Solo agregamos azúcar y manteca de cacao venezolana de una productora en Guatire. Así empezó todo».

EL ARTE DEL CHOCOLATE: BEAN TO BAR
Para Johonny el proceso ´bean to bar´ es como un taller artesanal: desde el grano hasta la tableta, todo pasa por nuestras manos. No hay intermediarios ni atajos. Solo cacao puro y pasión. En Italia, la gente está acostumbrada al chocolate industrial, con más leche y menos cacao. Nosotros quisimos ofrecer algo serio, de altísimo nivel, lleno de matices. Les explicamos que el chocolate no se elige solo por porcentaje de cacao, sino por sus notas; como un buen vino, no lo eliges por su grado de alcohol. Por ejemplo, el Chuao es frutal y ácido; el Porcelana, cremoso, con notas de avellana; el Sur del Lago, intenso y equilibrado. Y cuando los italianos los prueban, se sorprenden.
Dubraska añade: —Aunque al principio fueron escépticos, ahora lo aman. Eso sí, tuvimos que adaptarnos a costumbres como que aquí no comen chocolate en verano porque ‘se derrite’. ¡En Venezuela hace calor todo el año y comemos chocolate siempre! Eso nos llevó a vender más afuera de Italia: Canadá, Taiwán, los países nórdicos, donde lo consumen casi todo el año.

PREMIOS Y RECONOCIMIENTOS: UN SUEÑO VALIDADO
Sus chocolates fueron premiados rápidamente al salir al mercado. Para ambos, cuando recibieron el primer premio en 2023, supieron que todo el esfuerzo había valido la pena. Aroko no solo era un sueño, era una realidad premiada. El chocolate Chuao 70% ganó el International Chocolate Awards Gold Italy 2023, Silver Europe 2023 y 2024, y Bronze World. El Porcelana 72% obtuvo Tableta de Oro Fondente Monorigine 2023, Silver 2023 y Bronze 2024. El Sur del Lago 71% logró Bronze en 2024. «Nos diferenciamos por la autenticidad del cacao venezolano».
EL SABOR DE AROKO
Dubraska se encarga de hacernos agua la boca (y lo logra) cuando trata de describir los sabores de sus productos: «Cada tableta refleja la inmensidad del cacao venezolano. El Chuao es vibrante y afrutado; el Porcelana es cremoso, con un toque de avellana; el Sur del Lago es profundo y equilibrado. Además, ofrecemos Chuao 100% y Porcelana 100%, sin azúcar, para los amantes del cacao puro.
También tenemos una caja de degustación con Ron Santa Teresa 1796 y cuatro tabletas: Chuao 70%, Ocumare 74%, Porcelana 72% y Sur del Lago 71%. Además, creamos una edición limitada de chocolate negro al vino caliente, con canela, anís estrellado y clavo».
Para Johonny las cremas de untar son pura indulgencia. La Crema al Pistacchio combina cacao con pistachos tostados; la Crema alle Nocciole es un homenaje a las avellanas. Para emulsionar usan manteca de cacao venezolana sin blanquear ni desodorizar, en lugar de lecitina de soya.

AROKO EN 2025: CRECIENDO CON EL BEAN TO BAR
—Queremos seguir educando sobre el bean to bar en Italia, hacer eventos y expandir nuestra pequeña tienda-laboratorio. Quien nos visita, vive esta historia con nosotros.
Aroko no es solo chocolate. Es historia, raíces y pasión en cada tableta. Que su éxito siga endulzando el mundo. ¡In bocca al lupo!






Para Pomodoro Food: Cinzia Procopio
Señas Aroko Chocolate:
Web: https://arokochocolate.com/
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