
Grabar este episodio no fue fácil. Y tal vez para ti no sea fácil de escuchar. Así que …vamos a ver cómo termina esto…
Todos tenemos una mesa que ya no existe, pero no estoy hablando de un mueble. Estoy hablando de esa reunión de personas que tenía su propio ruido, su propio olor… Era una mesa donde cada quien tenía su lugar, porque así funcionan las mesas familiares: nadie te dice dónde te tienes que sentar y sin embargo todos saben dónde van.
Esa mesa era la de mi familia. Estaba compuesta por mis padres, mis hermanas, mis tíos, mis primos. Italia y Venezuela mezcladas en un mismo mantel. Allí estaba la pasta al horno de los domingos, el pan crujiente, el cordero con papas como lo hacía mi papá, la conversación un poco alocada porque muchos hablaban al mismo tiempo, la torta de piña de mi mamá, las historias que se contaban por enésima vez y que igual nos hacía reír.
Esa mesa existió y aunque ya no existe físicamente, ella no desapareció de golpe.
Después de escuchar el episodio completo, dime cuál es la mesa que más extrañas. Si quieres, déjame un mensaje y conversamos.
Saludos,
Cinzia
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